Informes Astrológicos

MENSAJE DE JUPITER PARA EL HUMANO EN EVOLUCIÓN

¿Por qué estamos tan desordenados y confundidos?

Júpiter está en Libra, es el planeta que normalmente trae la conciencia de orden y justicia en las relaciones humanas. En estos momentos de sorpresivos cambios cósmicos se encuentra en un proceso inverso al orden, muestra el desorden que nos rodea.

No está pudiendo expresar su mejor potencial. Como se encuentra retrogradando en Libra está revisando todas las relaciones humanas, los contratos sociales, las instituciones y gobiernos.

En lo individual hay desorientación, falta de claridad en el rumbo a seguir, poca concentración y confusión afectiva en las relaciones.

Pero Júpiter no actúa solo, lo acompañan en este proceso de desarticulación generalizada Urano y Plutón.  Urano desde Aries le hace la oposición a Libra y trae las energías de cambios imprevistos y rupturas del orden establecido en todas las relaciones personales y sociales.  Urano es el rebelde, el que no respeta al otro y quiere su libertad a toda costa. Y Júpiter trata de mantener el equilibrio en medio del caos, ¿lo logra?

Plutón está desarticulando las estructuras de Capricornio, hace cuadratura a Júpiter y ambos cuestionan el orden social establecido, especialmente a nivel gubernamental. ¿Hay algún gobierno que puede mantener el equilibrio entre gobernantes y gobernados en estos momentos? ¿Hay gobiernos que generan verdadero bienestar social? ¿O estamos viendo en ellos el egoísmo humano subyacente en cada uno de nosotros?

CONCLUSION: son tiempos de desintegración de todo lo viejo que hay adentro y afuera de nosotros. No es tiempo para comenzar proyectos nuevos, esperen hasta junio.

Es tiempo de ir hacia adentro de nosotros, estar en silencio y dejar que las potentes energías del universo despierten a nuestro Espíritu dormido para encontrar el camino de regreso al sentido de la vida.

En nuestro centro corazón está el potencial genuino que buscamos para seguir avanzando en medio de esta humanidad en transición. Tiempo para detenerse y contribuir a la sanación del planeta

Ana María Frallicciardi

Volver a los informes