Astrología

Una mirada desde el punto de apoyo de nuestro espíritu, según estamos evolucionando en estos momentos de transición planetaria. Quiero brindar un nuevo enfoque de la astrología, acorde con estos tiempos donde el ser humano está teniendo una nueva perspectiva de su realidad y de su relación con el universo. La astrología es la ciencia que estudia e interpreta la relación del ser humano con el cosmos.

Cada vez que hay un cambio importante en la humanidad, también hay un giro en la manera de ver e interpretar la vida, y por lo tanto se descubre un nuevo universo para explorar. La astrología, como ciencia, acompaña la búsqueda de este nuevo saber para ayudar a comprender la vida del cosmos. Es por ello que estamos percibiendo una nueva manera de interpretar la relación del ser humano con su mapa natal. En otras palabras, ese instante cósmico en que un ser toma su primera inspiración de aire y “nace a la vida”, queda impregnado de las energías estelares y planetarias. Ese momento cósmico se convierte en el mapa natal y nos está brindando información de su ruta cósmica, de su evolución y de los aprendizajes adquiridos.

Actualmente recibimos más energías sutiles provenientes del centro galáctico y la Banda de Fotones. Estas energías son procesadas por las constelaciones y trasmitidas desde el Sol hacia el planeta Tierra. Con este impulso vibracional se desprenden corazas del ego, caen estructuras cristalizadas, creencias de otras épocas. Es así como los humanos recibimos los rayos cósmicos en nuestra conciencia y se modifica la percepción de la realidad. Vamos refinando nuestros vehículos conforme estamos expandiendo nuestra conciencia y comprendiendo realidades nuevas.

Acorde con este cambio de paradigmas, la astrología adquiere un leguaje apropiado para la época. En este salto cuántico de la conciencia descubrimos que las mismas constelaciones conocidas brindan nuevas informaciones para el próximo camino de evolución planetaria.

Del Yo humano al Yo espiritual.

La humanidad va haciendo saltos de evolución. Ahora estamos en otro punto importante. ¿Dónde estamos situados en esta época? Hasta el momento la astrología que hemos estado utilizando ha sido una astrología de 3° dimensión, donde la visión se focaliza en el yo humano…

El ser humano está parado sobre la tierra mirando todo el universo. El punto de apoyo es el yo. La astrología se va renovando con el lenguaje de la época. Los astrólogos interpretan la relación del ser humano con el cosmos según el lenguaje propio de esa época.

Ahora vamos hacia un enfoque del Ser espiritual. Antes de 1970 otro era el lenguaje de los astrólogos, era el determinismo, las influencias, los planetas maléficos y los benéficos. Era la época del destino y de las interpretaciones contundentes entre las dos polaridades, positiva y negativa. Las situaciones y las personas eran buenas o malas… “matrimonio desafortunado, pérdida de la herencia, enemigos ocultos…” eran las interpretaciones de los astrólogos de la época.

Luego a partir de 1980 ingresa la psicología en el lenguaje astrológico. Los planetas dejan de ser determinantes del destino. Los astrólogos pueden interpretar la naturaleza humana desde una perspectiva más íntima y psicológica. Los de más amplia conciencia incorporan la relación con las vidas pasadas y el karma. La carta natal se convierte en una radiografía de las experiencias anteriores y de la evolución espiritual de cada ser. Comprendemos que somos un instante cósmico, donde cada uno hace su inmersión en una nueva experiencia humana. El ser humano interactúa con las energías de las constelaciones y planetas. Siempre estuvimos interactuando con el cosmos, pero antes, como el humano no se sentía libre, se observaba a si mismo desde un lugar de dependencia y destino.

Con los conocimientos que aporta la psicología se comienza a ser libre interiormente y los “aspectos maléficos” se convierten en áreas de aprendizaje, en crisis de evolución para el cambio. Surge el astroanálisis, que es un análisis de los astros para saber cual es el camino de aprendizaje a transitar. Por lo tanto dejamos de interpretar las situaciones de vida como productos del destino y la culpa, ahora interpretamos los mismos hechos como aprendizajes para perfeccionarnos como humanos íntegros. El concepto de karma, como deuda a pagar, se convierte también en lecciones de vida para avanzar en nuestra evolución. Los seres eligen a sus padres antes de nacer y reciben un “programa de aprendizajes dentro de la vida familiar”

¿Resulta esta una manera más liviana para aceptar nuestras responsabilidades en la evolución planetaria? Antes nos reflejábamos en las 12 constelaciones, nuestro universo estaba circunscrito dentro del sistema solar. Había más realidades allá afuera, en la galaxia pero no sabíamos a ciencia cierta cómo nos relacionábamos, hasta que llega la información del Calendario Maya y nos dice: “somos seres galácticos”. Nosotros somos parte de un sistema de soles que giran alrededor del Sol central de la galaxia. Nuestro Sol forma parte de este sistema de soles. Es la octava estrella que gira en órbita alrededor de Alción, que es el Sol Central de la Galaxia. Alción es el centro de la constelación de las Pléyades, formada por diez estrellas. Se nos amplió más la conciencia.

Ahora estamos girando y llegando con nuestra visión hasta el Sol central de la Galaxia. No podemos quedarnos dormidos… y hay mucho más para descubrir… Tenemos una interrelación con un sistema de soles. Todo es armónico e interrelacionado. Así como una célula forma parte de un tejido y un tejido forma parte de un órgano y el órgano es parte de todo el organismo. De la misma manera nuestro planeta, un pequeño planeta en un rincón del universo, es como una célula dentro de este cuerpo estelar. Así funcionamos. ¿Para que nos sirve esto? Para saber hacia donde vamos. Para ampliar la mirada y sentirnos más completos.

Recordemos

  • Interactuamos con las energías de los planetas, las constelaciones y la galaxia.
  • Hemos atravesado los límites del sistema solar y nos encontramos inmersos en la galaxia y participando ya en muchas realidades a la vez, aunque aún no podamos decodificarlas.
  • Ahora sabemos que somos seres energéticos, por lo cual, necesitamos saber con más precisión de nuestra interrelación energética entre los planos terrestres y espirituales.
  • La Astrología es un mapa de ruta cósmica y nosotros buscamos el camino que nos conecte cada vez mejor con nuestro origen en las estrellas.
  • La nueva astrología no estará enfocada en el hombre terrestre sino en el ser espiritual
  • El yo humano se transforma en un yo energético – espiritual.

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